La tormenta batalla aquí en mi espalda,
afuera el mar se pone hosco,
las olas revuelcan lo que ya no ven mis ojos.
Soy náufraga viviendo de recuerdos.
© Maite Glaría
Cuánto me gustaría amarte aunque estés lejos, llenar de amapolas nuestros aposentos. Cuánto me gustaría mi gente del pueblo bailara en la...
Los naufragios nos recuerdan que siempre existe el madero que nos puede llevar hacia la orilla.
ResponderEliminarGracias, Orly, me gusta mucho tu ofrenda.
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