Mi reina del cielo,
tus hilos de plata
desnudan la noche
y a tu ser me atan.
Hechicera, maga,
testigo callada
de labios heridos
y de remembranzas.
Mi luna amada,
a veces lejana,
a ti te he contado
mis penas, mis ansias.
Por eso te ruego,
espejo de nácar,
doncella alabada
y mi capitana,
que lleves mi canto,
mis besos, mi alma,
a aquel que en secreto
yo sé que me ama.
©Maite Glaría
%208.43.17%20AM.png)
No hay comentarios:
Publicar un comentario