dejaron en la suela de la violenta bota
una tierna huella de su polen.
Mientras, a doscientos pies de la cordura
se han abierto grotescos muros.
Flores rotas sobre un terreno yermo
parecen los cuerpos desnudos
dejados por los muertos en cada lado.
Ahora entre cenizas están naciendo cactus
para acercarse un poco a una inusitada libertad.
©Maite Glaría.

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