El alma entera se
esconde en la desdicha.
La noche deambula en las plegarias.
La noche deambula en las plegarias.
Una hebra de luna
desciende hasta el recuerdo
de las olvidadas.
Ellas abren sus
manos al vacío.
Donde antes hubo
besos
hoy no hay nada.
Y buscan sin
hallar los versos
que un día
sembraron
en las ventanas.
Flores secas son,
memorias sin
amparo.
Y lloran en sillones
rotos,
con el pecho vacío,
desgarrado,
las noches que aún
sin irse,
solas,
ya se han marchado.
©Maite Glaría

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