Limpiando los cajones del olvido
para deshacerme de lo prescindible,
he encontrado más de lo que creo
escondido en los restos preteridos.
Me salen al encuentro
memorias sumergidas,
caos, fobias, laberintos.
He mirado bien adentro
donde hace tiempo no veía
y hay un hondo sufrimiento,
una ausencia agazapada, un hastío.
Me he metido a intramuros de mí misma
para deshacerme de lo prescindible
y me he encontrado
una escasa sensatez,
un signo amargo
y el peso muerto
de la duda.
© Maite Glaría
sábado, 4 de abril de 2020
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
CUÁNTO ME GUSTARÍA
Cuánto me gustaría amarte aunque estés lejos, llenar de amapolas nuestros aposentos. Cuánto me gustaría mi gente del pueblo bailara en la...
-
Palomas en mi ventana. Reflejos en el cristal. Transparencias en mi vida. Raíz que no puedo olvidar. Almas, huellas y fulgores, nostalgia e...
-
, Me huele el alma a gardenia, a suspiro blanco en flor, a un perfume no olvidado a un viejo y callado amor. Delicada, tal recuerdo que en e...
-
ESTA LLUVIA que a la otra se parece me enajena y me arrastra a la agonía de mi cuerpo. Desespera la certeza de no verte. Se cubre mi cami...

No hay comentarios:
Publicar un comentario