Sé del dolor de la lágrima oprimida
Del grito atrapado en la garganta
De esa herida en el pecho que no cierra
Sé del mar embravecido y su fiereza
Sé del horror de lo injusto inenarrable
Del suicidio de los juicios
y los sueños
Adonde vamos es hacia lo necio
Y todavía seguimos esperando
a que el mísero silencio nos ampare
Maite Glaría

No hay comentarios:
Publicar un comentario