A veces te busco, padre
en las esquinas ausentes,
en los espacios vacíos
que me dejó tu silencio.
Quiero entrar al laberinto
que está al fondo de mi verso,
andar por los pasadizos
sin un átomo de miedo.
Yo sé que estás de aquel lado
desdoblándote en el tiempo
y aunque no habitas tu cuerpo
tu energía es como ola,
y te asomas incorpóreo
-con un guiño-
-con un guiño-
por la grieta visible
de mi estrofa.
de mi estrofa.
© Maite Glaría

No hay comentarios:
Publicar un comentario