un haz de luna la baña.
Del dolor surgen palabras
en febriles danzas.
Me arrastran al abismo
de unos versos
y exigen mi savia
para que las nombre.
Desgarran mi garganta
se adueñan de mi pluma,
aferradas a mi mano las veo,
y en el paroxismo del terror
las creo.
VERSIÓN II
VERSIÓN II
Encima de mi mesa está una hoja,
blanca, virgen, solitaria.
La luz de una lámpara la baña.
En tropel y peligrosas llegan las palabras
y se arrojan a mis manos como en herética danza.
Me desatan la camisa y me desgarran el alma
para extraerme la savia de madrugada.
Beben y gritan, lujuriosas y profanas.
Y se adueñan de la hoja
que ya no es virgen ni blanca.

No hay comentarios:
Publicar un comentario