sino cuando el verso manda.
Él libera emociones
que andaban encadenadas.
Traduce lo que no nombras
y lo convierte en palabras.
Te lleva por los caminos
y te despliega sus armas.
Anda por el horizonte
cantando a la luna o al alba.
Te revuelve los recuerdos
y te desnuda el alma.
No escogemos las tarimas
ni las luces ni las bancas.
Él escoge el escenario,
y te hace pintar tu risa,
tus temores y tus ansias.
Es tu reflejo en un lago,
es tu espejo en la distancia.
Puedes crear madrigales
o una elegía amarga.
Mas no escribes lo que quieres
sino lo que el verso manda.
New York, febrero, 2016.
New York, febrero, 2016.

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