sábado, 9 de diciembre de 2017

ENTONCES




Entonces eran versos de temprana adolescencia,
de súbito e idílico apetito
cuando no sabes nada pero presientes todo
o conjeturas todo
o profetizas todo
desde un rincón del frío piso 
de aquella casa que hoy es más 
que un viejo sueño idealizado
porque se ha ido sí, pero no olvidado
y mi cabeza ida y mi paciencia poca 
y mi boca preparada para el beso
no casto y sí concupiscente
con los zapatos rotos 
y los sueños desbocados.





© Maite Glaría












No hay comentarios:

Publicar un comentario

ALEGORÍA

Presencia leve y poderosa de aliento nuevo  en las riberas de mi boca. Tibio goce en la mañana fría, concierto enardecido de pasio...