martes, 28 de noviembre de 2017

MIS MANOS



Aquí están mis manos, 
Foto de Pinterest
qué puedo hacer con ellas.
Ya he sembrado flores 
y ya he escrito poemas.
Aquí están mis manos 
que ya no son muy tersas,
a veces se encabritan, 
resienten las ausencias,
se enfrentan al olvido, 
sortean las tormentas.
Aquí están mis manos, 
qué puedo hacer con ellas
si todavía quieren 

conquistar una estrella.









© Maite Glaría

miércoles, 22 de noviembre de 2017

GRACIAS


Gracias por la boca que nos besa con el fuego en su mirada,
gracias por tener la luz en las frías madrugadas,
gracias por el sol y por la brisa, por los bosques y las playas,
gracias por el pan en la mesa, y por todos los que aman,
gracias por nuestros padres, gracias por los hermanos, 
por los hijos bendecidos y los amigos del alma, 
por las lágrimas, las risas, por la fe y la confianza,
por el deseo de paz y por el odio a las armas,
gracias por el que no se derrumba ni en las peores jornadas,
gracias por la mano que describe el rosa de la alborada

y gracias por tener otra tierra en que plantar la esperanza.



© Maite Glaría

sábado, 11 de noviembre de 2017

ORIGEN


Pintura de Zaida del Río
Tenía frente a mí a la poesía.
Era un pájaro varado en mi ventana
con un flanco roto y algunas plumas doradas.
Me ha pedido que la escriba,
que la cuente con palabras,
que la traduzca en figuras, símiles y metáforas.
-Escribe en versos mi nombre,
no dejes morir la magia.
Yo no veo lo que guardas -le digo-
bajo tu pecho escarlata
y no puedo descifrar el latido alucinante de tu ánima.
Entonces el ave canta.
Canta la agonía de un amor que le dejó trunca el alma.
Pero también cantó la esperanza, 
la luz, los colores del alba.
Su canto fue tan hermoso que me estremeció las ansias.
Ahora, escribe -dijo el ave-, ahora puedes escribirme

con tus lágrimas.


© Maite Glaría

NO HAY MÁS

Cuadro de Cayetano de Arquer Buigas
Abre al cielo su dolor y abraza
al tibio gemido que él dejó de madrugada 
en su casa.
Ruge afuera el mar,
y la corola de la flor que ya murió
deshoja sus pétalos marchitos
sobre la mesa de cristal
y ve su foto
tan alegre y distante,
tan vacía ahora de voz.
Abre sus brazos y no hay nada que abrazar 
solo un destello en el lugar más oscuro
de su habitación,
y corre allí buscando lo perdido
pero no hay más,
solo el tibio gemido
que él dejó de madrugada
en su casa.






© Maite Glaría

SOLEDADES



"Soledad Vigilada" - Pintura de Hermel Orozco
Hay una soledad escondida, 
una soledad que vierte sus angustias en las noches,
que hurga en las gavetas, los rincones, 
los escombros.
Una soledad desgarrada en sórdidos amaneceres,
despojos de amores que fueron 
o no fueron,
patéticas figuras, sombras.
Hay una soledad que grita, muda y trasnochada,
pesadillas de lunas ausentes, espíritus extraviados,
fantasmas en las paredes. 

Y hay una soledad amarilla que pretende ser alegre.




© Maite Glaría

jueves, 9 de noviembre de 2017

TIERRA HERIDA


"Caminar a la cascada", obra de Tomás Sánchez

Tierra ultrajada y herida  por mil traiciones.
Tierra muriendo de asombro de que no la honren.
Quemando están sus raíces,
sus ciudades son escombros 
y de falsedades nutren
sus odios.
Las aves huyen del lago.
La bestia hace suyo el pantano.
Un lobo aúlla implorando a una luna roja en sangre
que se termine pronto tan cruel calvario. 
Ay, pobre tierra herida,
tan generosa,
muriendo de pena
la más hermosa.




© Maite Glaría

miércoles, 8 de noviembre de 2017

VENTANAS



Hay ciertas extrañas ventanas.
Ventanas rotas que deforman las miradas,
repletas de luces o de sombras y fantasmas.
Ventanas con fieros barrotes tras las sedas perfumadas. 
Ventanas que sofocan las mañanas.                 
Vanos pueriles de espíritus intranquilos,
visiones antiguas de ánimas desarraigadas.
Hay ventanas que aborrecen los destinos,
que lloran las arenas desterradas, 
prisiones que encarcelan nuestras almas.     
Ventanas ciegas, suicidas, alucinadas.             
Ventanas de deseos convertidos en nostalgias.
                                                                                                  



                              




© Maite Glaría



ALEGORÍA

Presencia leve y poderosa de aliento nuevo  en las riberas de mi boca. Tibio goce en la mañana fría, concierto enardecido de pasio...