domingo, 29 de octubre de 2017

EPÍLOGO


Foto de Maite Glaría
La piel abierta
              fugaz mirada
cadencia extraña
             enajenada
la noche tibia
                  llenando el hueco
por donde escapa
                  postrer aliento
 los ojos idos
                  los labios yertos
última herida
                  que nunca cierra
canción de otoño
                   que nos flagela
fotos vencidas
                    manos ajenas
la barca huye

                    el alma vuela


 © Maite Glaría


lunes, 23 de octubre de 2017

EL PERFECTO TRAZO

El jardín, pintura de Zaida del Río
Estás llegando a mí como un regalo.
Escucho el manantial eterno de tus pasos,
el aire huele a ti 
y me provoca
tanto 
que puedo saborear tu sombra.
Ya tus manos se deslizan por mi pecho
a milésima distancia de mi antojo,
y yo admiro el horizonte de tus ojos
y el deseo que en tu cuello se desboca.
Tal parece que la luna me ha confiado,
en un parto febril de nueva aurora,
la candente melodía de tu cuerpo
y el perfecto trazo de tu boca.



© Maite Glaría

SILENCIO

Silencio, óleo sobre tabla, de Andreu Martró
Nunca fue el tiempo que agonizamos
ni la distancia que nos habita
no fue el invierno ni las desdichas
ni religiones ni las consignas.

No lo infinito que nos desarma
ni la amargura que se derrama
en almas ciegas dentro de cuerpos 
que nunca llegan a ser los nuestros.

Fue la soledad, fue el olvido,
fue la memoria enajenada,
atroz silencio, fuego sin llama,
vacío inicuo que nos arrasa.

Fue la impotencia, la desconfianza
y la palabra no pronunciada.
Herida, angustia, ansia quebrada,
!daga traidora en la garganta!


 © Maite Glaría

miércoles, 4 de octubre de 2017

CEDRO BLANCO



Ese aroma a cedro blanco,
El abrazo, del pintor Enric Hernaez
duende,
hechicero que invade mi cordura, 
mi pasado y esta hora,
presagio de fruta madura,
partículas candentes
de amores desdoblados, 
mientras exploro tu figura 
en el traspatio de la mente
que atraviesa 
el velo de los años.
Ese aroma a cedro blanco 
que se esconde 
en el espacio oscuro 
de tu abrazo.



                                                                                                                   
      © Maite Glaría

DELIRIO


Sueño de una noche, óleo de María Carrera

Sollozaba la luna al borde de mis ojos.
Más allá la noche cada vez más negra.
Un sendero incierto y un vacío eterno.
La mirada perdida buscaba un horizonte.
Las sombras reclamaban mi tenue vestidura.
El viento ululaba extraño y temeroso.
Un velero antiguo de mástil corroído
cargaba ánimas de inútil fantasía.
Fábula arcaica de inquieta disfonía.
Sollozaba la luna al borde de mis ojos
y el alba vino lenta a salvar la madrugada
cuando más oscuro y frágil mi camino parecía.



 © Maite Glaría

ALEGORÍA

Presencia leve y poderosa de aliento nuevo  en las riberas de mi boca. Tibio goce en la mañana fría, concierto enardecido de pasio...