viernes, 25 de agosto de 2017

FINAL




Soy de la última flor que me da aroma
del último secreto que me cuentas,
de la última manzana que me tienta
y del último poema que recuerdas.

Soy de la última ola que me inunda,
del último ocaso que me asombra,
del último delirio que me agobia
y del último suspiro que te nombra.

Soy del último vagón que ya se acerca,
de la última canción que me apasiona.
Soy del último amigo que me abraza
y del último amor que me enamora.


© Maite Glaría

EFIGIE


Y desde allí me miras 
David (detalle), Miguel A. Buonarroti
con tu mirada fría.
Efebo imperturbable,
inconmovible adonis,
efigie inalterable,
matriz de la ironía.
Me ves llorar las ganas,
el ansia que me roe,
el vicio que me anima.
Y desde allí me miras
con tu mirada fría
sin importar que muera
de hambre de tus días.




© Maite Glaría

miércoles, 23 de agosto de 2017

DOS MITADES

Dos figuras femeninas, pintura de René Portocarrero


En dos mitades mi cuerpo danza.
Una me alumbra, la otra me atrapa.
Las dos me confunden, 
las dos me reclaman.
A una la urge el miedo, 
la otra anda libre, 
irreverente y desvergonzada.
Una es niebla azul en auroras cálidas,
la otra me enciende en la bruma
de  terribles madrugadas.
Una aún me asombra,
la otra ya me espanta.
Y no sé cuál me hará 
que busque la luz
o que prefiera las llamas.


© Maite Glaría


martes, 15 de agosto de 2017

MEMORIA EN DUELO

Escultura de Gil Bruvel
     
Me vacío de mí para llenar al otro,
fantasía ilimitada de lo ajeno.                 
Abro la llaga extrema del misterio.
Visiones olvidadas,
pasadizos yermos.
Ostracismo. Estériles conciertos.
Afuera la noche es lumbre.
Se desdobla el firmamento
Hay cien voces aferradas al recuerdo.
Angustias sometidas en gargantas yertas.
En el traspatio, la herida que no cierra.
Páramo de dolor. 
Memoria en duelo.


© Maite Glaría

viernes, 11 de agosto de 2017

ROJO

Se ha sonrojado la noche,
hay fuego en las soledades,
los reflejos de la luna 
están danzando en el aire.
La madrugada se rinde
en su cabello encendido
y en el centro de su sombra
se tejen sueños prohibidos.






New York, agosto, 2016





© Maite Glaría

lunes, 7 de agosto de 2017

UN POEMA EN LA MAÑANA




Amantes de fuego, pintura de Laura Saucedo
Que si te quiero... pues claro que te quiero.
Quererte es tan sencillo.
Te quiero como a la luz del sol, la lluvia en mi ventana,
al árbol que me da su fruto sin pedirme nada,
como a la sombra en noches de luna clara,
como al latir de tu corazón en mi espalda.
Que si te amo... pues claro que te amo.
Amarte me hace falta.
Amo tu irreverencia, tus desmanes,
lo amoroso que hay en ti, tu vehemencia.
Amo tu abrazo fugaz cuando te marchas
y tu cuerpo, profundo y tibio, feraz y eterno,
desnudo en la mañana.


© Maite Glaría


La Habana, hace ya un tiempo

sábado, 5 de agosto de 2017

LOBA


(Del libro El ala trunca)

Pintura de Dimitra Milán 
Podría haberte amado,
estoy segura,
si tu mundo fuera el mío
y mi dimensión tu casa.
Hubiéramos corrido por las plazas 
gozando en libertad las ansias, 
soltando sin misterios las amarras. 
Podría haberte amado, estoy segura,
en los días luminosos
y en las tibias madrugadas,
en el más profundo bosque
y en las ciudades amadas.
Te hubiera dado los besos 
húmedos de mil ganas,
hundiéndome en el fuego de tu boca
y en el lago azul de tu mirada.
Podría haberte amado en las distancias, 
en campos de trigo y en selvas sagradas, 
en rincones oscuros y en calles iluminadas. 
Andaríamos desnudos
profanando las mañanas, 
juntando nuestros deseos en mi selva loca
o en tu noble casa. 
Hubiera podido amarte, estoy segura,
hubiera podido amarte a toda hora,
si yo fuera una mujer y no una loba.


© Maite Glaría

Mexico City, abril de 2011


martes, 1 de agosto de 2017

VALQUIRIA PODEROSA




He andado descalza sobre el cemento frío, 
y por calles empedradas de ciudades antiguas, 
luchando mil batallas, mortales y divinas.

Me he encontrado cerrados los caminos,
y he visto fantasmas salir de las paredes.
Viejos en harapos llorando un llanto viejo,
dejándose llevar hacia lo incierto.
Veredas temblorosas de bíblicas arcillas, 
senderos frescos de hierbas luminosas.

He dormido sobre la arena acolchada de la playa,
con olas masculinas haciendo suyas
mis piernas, mis caderas, mi sexo, mis costillas,
al ritmo de un arrullo suave y un eco de lejana caverna 
saliendo de una caracola abandonada en la orilla.

Me ha despertado el sol al borde del abismo,
y le he aullado a la luna vestida de amargura.
Y ahora me veo sobre tu cuerpo en llamas, mi elegido,
cual Valquiria poderosa, cabalgándote a mi antojo, 
danzando en tu cintura y bebiéndome tus ojos.




Del libro Amazona de fuego

© Maite Glaría

CUANDO ME NOMBRAS



Los amantes en las lilas, cuadro de Marc Chagall


Se desnuda el amor cuando me nombras.
Tu voz lame mi origen, lo olvidado 
de mi más inverosímil fantasía.
Tu garganta es un misterio de eufonía
y en tu lengua habita el gozo y lo profano.
Se va encendiendo el verso, brasa viva,
la mente se enajena, se desborda... 
y estalla el amor cuando me nombras.




© Maite Glaría

ENTONCES

Entonces eran versos  de temprana adolescencia, de súbito e idílico apetito cuando no sabes nada pero presientes ...