sábado, 11 de noviembre de 2017

ORIGEN


Pintura de Zaida del Río
Tenía frente a mí a la poesía.
Era un pájaro varado en mi ventana
con un flanco roto y algunas plumas doradas.
Me ha pedido que la escriba,
que la cuente con palabras,
que la traduzca en figuras, símiles y metáforas.
-Escribe en versos mi nombre,
no dejes morir la magia.
Yo no veo lo que guardas -le digo-
bajo tu pecho escarlata
y no puedo descifrar el latido alucinante de tu ánima.
Entonces el ave canta.
Canta la agonía de un amor que le dejó trunca el alma.
Pero también cantó la esperanza, 
la luz, los colores del alba.
Su canto fue tan hermoso que me estremeció las ansias.
Ahora, escribe -dijo el ave-, ahora puedes escribirme

con tus lágrimas.


© Maite Glaría

NO HAY MÁS

Cuadro de Cayetano de Arquer Buigas
Abre al cielo su dolor y abraza
al tibio gemido que él dejó de madrugada 
en su casa.
Ruge afuera el mar,
y la corola de la flor que ya murió
deshoja sus pétalos marchitos
sobre la mesa de cristal
y ve su foto
tan alegre y distante,
tan vacía ahora de voz.
Abre sus brazos y no hay nada que abrazar 
solo un destello en el lugar más oscuro
de su habitación,
y corre allí buscando lo perdido
pero no hay más,
solo el tibio gemido
que él dejó de madrugada
en su casa.






© Maite Glaría

SOLEDADES



"Soledad Vigilada" - Pintura de Hermel Orozco
Hay una soledad escondida, 
una soledad que vierte sus angustias en las noches,
que hurga en las gavetas, los rincones, 
los escombros.
Una soledad desgarrada en sórdidos amaneceres,
despojos de amores que fueron 
o no fueron,
patéticas figuras, sombras.
Hay una soledad que grita, muda y trasnochada,
pesadillas de lunas ausentes, espíritus extraviados,
fantasmas en las paredes. 

Y hay una soledad amarilla que pretende ser alegre.




© Maite Glaría

jueves, 9 de noviembre de 2017

TIERRA HERIDA


"Caminar a la cascada", obra de Tomás Sánchez

Tierra ultrajada y herida  por mil traiciones.
Tierra muriendo de asombro de que no la honren.
Quemando están sus raíces,
sus ciudades son escombros 
y de falsedades nutren
sus odios.
Las aves huyen del lago.
La bestia hace suyo el pantano.
Un lobo aúlla implorando a una luna roja en sangre
que se termine pronto tan cruel calvario. 
Ay, pobre tierra herida,
tan generosa,
muriendo de pena
la más hermosa.




© Maite Glaría

miércoles, 8 de noviembre de 2017

VENTANAS


Hay ciertas extrañas ventanas.
Ventanas rotas que deforman las miradas,
repletas de luces o de sombras y fantasmas.
Ventanas con fieros barrotes tras las sedas perfumadas. 
Ventanas que sofocan las mañanas.                 
Vanos pueriles de espíritus intranquilos,
visiones antiguas de ánimas desarraigadas.
Hay ventanas que aborrecen los destinos,
que lloran las arenas desterradas, 
prisiones que encarcelan nuestras almas.     
Ventanas ciegas, suicidas, alucinadas.             
Ventanas de deseos convertidos en nostalgias.
                                                                                                  



                              




© Maite Glaría



domingo, 29 de octubre de 2017

EPÍLOGO


Foto de Maite Glaría
La piel abierta
              fugaz mirada
cadencia extraña
             enajenada
la noche tibia
                  llenando el hueco
por donde escapa
                  postrer aliento
 los ojos idos
                  los labios yertos
última herida
                  que nunca cierra
canción de otoño
                   que nos flagela
fotos vencidas
                    manos ajenas
la barca huye

                    el alma vuela


 © Maite Glaría


lunes, 23 de octubre de 2017

EL PERFECTO TRAZO

El jardín, pintura de Zaida del Río
Estás llegando a mí como un regalo.
Escucho el manantial eterno de tus pasos,
el aire huele a ti 
y me provoca
tanto 
que puedo saborear tu sombra.
Ya tus manos se deslizan por mi pecho
a milésima distancia de mi antojo,
y yo admiro el horizonte de tus ojos
y el deseo que en tu cuello se desboca.
Tal parece que la luna me ha confiado,
en un parto febril de nueva aurora,
la candente melodía de tu cuerpo
y el perfecto trazo de tu boca.



© Maite Glaría

SILENCIO

Silencio, óleo sobre tabla, de Andreu Martró
Nunca fue el tiempo que agonizamos
ni la distancia que nos habita
no fue el invierno ni las desdichas
ni religiones ni las consignas.

No lo infinito que nos desarma
ni la amargura que se derrama
en almas ciegas dentro de cuerpos 
que nunca llegan a ser los nuestros.

Fue la soledad, fue el olvido,
fue la memoria enajenada,
atroz silencio, fuego sin llama,
vacío inicuo que nos arrasa.

Fue la impotencia, la desconfianza
y la palabra no pronunciada.
Herida, angustia, ansia quebrada,
!daga traidora en la garganta!


 © Maite Glaría

miércoles, 4 de octubre de 2017

CEDRO BLANCO

Ese aroma a cedro blanco,
El abrazo, del pintor Enric Hernaez
duende,
hechicero que invade mi cordura, 
mi pasado y esta hora,
presagio de fruta madura,
partículas candentes
de amores desdoblados, 
mientras exploro tu figura 
en el traspatio de la mente
que atraviesa 
el velo de los años.
Ese aroma a cedro blanco 
que se esconde 
en el espacio oscuro 
de tu abrazo.



                                                                                                                   
      © Maite Glaría

DELIRIO


Sueño de una noche, óleo de María Carrera

Sollozaba la luna al borde de mis ojos.
Más allá la noche cada vez más negra.
Un sendero incierto y un vacío eterno.
La mirada perdida buscaba un horizonte.
Las sombras reclamaban mi tenue vestidura.
El viento ululaba extraño y temeroso.
Un velero antiguo de mástil corroído
cargaba ánimas de inútil fantasía.
Fábula arcaica de inquieta disfonía.
Sollozaba la luna al borde de mis ojos
y el alba vino lenta a salvar la madrugada
cuando más oscuro y frágil mi camino parecía.



 © Maite Glaría

ORIGEN

Pintura de Zaida del Río Tenía frente a mí a la poesía. Era un pájaro varado en mi ventana con un flanco roto y algunas plumas...